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Tres años sin justicia en el asesinato de Miriam, la madre activista

Por Carlos Manuel Juárez*

A tres años del asesinato de Miriam Elizabeth Rodríguez Martínez, madre que por buscar a una hija desaparecida se convirtió en activista y en fundadora de un colectivo de familias buscadoras, la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas no ha definido quiénes son los autores intelectuales del crimen.

Por el homicidio solamente se han dictado dos sentencias, de 10 y 15 años, contra dos de los autores materiales: Erick Leonel “N” y Alfredo Misael “N”, respectivamente. Los autores intelectuales no han sido identificados, y otros de los presuntos culpables del crimen se han negado a declarar, purgan condenas por delitos distintos o uno más fue asesinado cuando se ejecutó la orden de aprehensión.

Hombres armados recién fugados de la cárcel asesinaron a Miriam Rodríguez Martínez afuera de su casa en San Fernando, Tamaulipas, al terminar el festejo del Día de la Madre, por la noche del 10 de mayo de 2017.

Tras la divulgación de la noticia, hubo conmoción a nivel nacional e internacional por la muerte de esta mujer que buscaba justicia para su hija Karen Alejandra Salinas Rodríguez, de 16 años, quien había sido desaparecida en enero de 2014 en ese violento municipio conocido también por la masacre de los 72 migrantes de 2010 y el hallazgo de decenas de fosas con 196 cadáveres en 2011. 

Miriam Rodríguez fue una de las pocas personas que se atrevió a alzar la voz a nombre de las víctimas y a investigar hasta dar con el paradero del cuerpo de su hija y con sus asesinos.

En mayo de 2017 en la plaza central del municipio de San Fernando se develó una placa en honor a esta “madre coraje” en la que se lee: “Aprendí que el coraje no es la ausencia de miedo sino el triunfo sobre él. El hombre valiente no es aquel que no siente miedo, sino el que conquista el miedo”.

Miriam Rodríguez, nacida el 5 de febrero de 1960 en San Fernando, tenía un carácter recio que le favoreció para exigir justicia por el asesinato de su hija y para arropar a otras familias víctimas de la delincuencia y de la impunidad imperante en el municipio, que estaban silenciadas. Miriam Rodríguez fundó el Colectivo de Desaparecidos de San Fernando y posteriormente se unió a otros grupos para crear la Comunidad Ciudadana en Búsqueda de Desaparecidos en Tamaulipas. Tres años duró su activismo.

En 2017, dos semanas antes de su asesinato, la madre y defensora tamaulipeca platicó con una compañera del colectivo a quien escribió por WhatsApp: “A pesar de tanto dolor sigo creyendo y esperando en Dios. Y no pienso parar. Solo muerta. No he podido sepultar completa a mi hija”.

Karen Alejandra Salinas Rodríguez es la hija a la que Miriam se refiere en el mensaje. En enero de 2014, integrantes del crimen organizado secuestraron a la menor de edad en esa ciudad. Miriam Rodríguez pidió un préstamo al banco, vendió los productos de su negocio y pagó el rescate. Los secuestradores ya la habían asesinado y desaparecieron su cuerpo. Eso lo sabría ella tiempo después, hasta leer la declaración de uno de los acusados. 

La madre volcó su vida en encontrar el cadáver y dar con los culpables.

Las declaraciones la llevaron al poblado El Arenal, donde en 2011 habían sido encontrado las fosas cavadas por Los Zetas con la complicidad de policías municipales, donde Miriam excavó hasta encontrar decenas de huesos en fosas clandestinas. Llamó a un agente del Ministerio Público para que levantara y resguardara los restos. Especialistas de Estados Unidos los recibieron y analizaron pero no pudieron completar un solo cuerpo de tan fragmentados que estaban. 

El dictamen final indicó que correspondía a seis personas con las características genéticas de un niño de 2 años, mujeres embarazadas, hombres jóvenes y una menor de edad: Karen Alejandra. Esto lo comentó una amiga cercana de Miriam, quien pidió anonimato.

Miriam Rodríguez recibió los restos y enterró los restos que correspondían a su hija. Pero continuó investigando para hallar el cuerpo completo y dar con los responsables del crimen.

La madre activista asesinada en 2017. Foto: Carlos Manuel Juárez.

LOS ASESINOS

A los asesinos de su hija los halló poco a poco: dos personas Uriel Ulises “N” y Cristian Josué “N”,  de 19 y 18 años de edad. Debido a su insistencia fueron detenidos en septiembre de 2014 por la Policía Federal en San Fernando. 

El último trimestre de ese año, Miriam se dedicó a leer la declaración de los homicidas para dar con alguna pista que le ayudara a recuperar los restos del cadáver de su hija.

Miriam dio con el paradero de otra integrante de la banda que secuestró y asesinó a su hija. El 7 de junio de 2017, la policía detuvo a Alejandra “N” en Boca del Río, Veracruz.

De acuerdo con la Fiscalía, cuatro hombres ejecutaron el homicidio de Miriam Rodríguez, éstos fueron: Alfredo Misael “N”, Edwin Alain “N”, Erick Leonel “N” y Juan Manuel Alvarado “N”. Dos de los cuatros eran reos que se fugaron del Centro de Ejecución y Sanciones (Cedes) de Ciudad Victoria el 22 de marzo de 2017; salieron del centro de reclusión con la consigna de asesinar a la defensora de los derechos humanos.

El 10 de mayo de 2017, a las 22:21 horas, una camioneta pick up comenzó a seguir su camioneta luego de que ella salió de su negocio, en el centro en dirección a su casa. A las 22:36 horas, cuando ella desciende del vehículo un hombre le dispara, luego huye. La activista moriría desangrada en el hospital diez minutos después.

El 14 de mayo, cuatro días después del asesinato, agentes estatales detuvieron a Alfredo Misael “N”, propietario del vehículo usado por los homicidas. Él contó a la Fiscalía que fue contratado para apoyar a unas personas que se habían fugado del Cedes de Victoria, “con la encomienda de hacer una operación contra una señora en San Fernando”. Los identificó con los apodos de “El Diablo”, “El Aluche” y “El Flaco”. 

En San Fernando, los policías investigadores prosiguieron las pesquisas. Intentaron hablar con otras dos mujeres detenidas por el caso, Alejandra ’N” y Elva Rubisel “N”. Ambas fueron vinculadas al secuestro y homicidio de la hija de la activista, pero se reservaron el derecho a declarar.

El 18 de mayo, en una acción no relacionada con el asesinato de Rodríguez Martínez, agentes de Apodaca, Nuevo León, capturaron a Edwin Alain “N”, alias “el Flaco”, junto con cuatro personas. El detenido se negó a hablar del caso, pero admitió que estuvo en San Fernando del 9 al 11 de mayo. La Fiscalía sostiene que el hombre aparece en un video que es prueba fundamental de la indagatoria. Actualmente purga una pena de 41 años y tres meses en un penal de Nuevo León y no ha sido acusado por el asesinato de Rodríguez Martínez.

El 17 de junio de 2017, la Fiscalía ofreció recompensa por Juan Manuel “N” y Erick Leonel “N”. Cuatro meses después, el 14 de octubre, policías estatales y agentes judiciales abatieron a Juan Manuel Alvarado en el intento de cumplimentar la orden de aprehensión.

Un año después, el 12 de octubre de 2018, elementos de la policía investigadora tamaulipeca en coordinación de autoridades municipales de Tlajomulco, Jalisco, capturaron a Erick Leonel, alias “El Diablo”. En los días posteriores fue trasladado al penal de Matamoros. 

Jueces estatales dictaron sentencias de 15 y 10 años contra Alfredo Misael “N” y Erick Leonel “N”, respectivamente. 

“PENAS RIDÍCULAS”

Entrevistado en el tercer aniversario luctuoso, Luis Salinas Rodríguez, hijo Miriam y hermano de Karen Alejandra, calificó esos castigos como “penas ridículas”.

“Las investigaciones que el Estado hizo no llevan a nada de autoría intelectual solo se enfocaron en los materiales. No estamos contentos del todo, en lo personal me parece ridículas las penas que se le aplicaron a los autores materiales. Me genera incertidumbre, que vaya a pasar el día de mañana que estén en libertad”, afirmó Salinas Rodríguez en entrevista.

Fuentes estatales consultadas aseguran que aunque los cuatro autores materiales del asesinato de Miriam Rodríguez Martínez no fueron imputados por el secuestro y asesinato de su hija Karen Alejandra, sí tenían relación con los procesados por dicho caso: Uriel Ulises “N” y Cristian Josué “N”.

“Al estar varios de ellos detenidos como una forma de venganza hacia la señora Miriam, nos vuelve a situar que desafortunadamente fue la situación de activismo lo que conllevo a que se privara su vida. Son las mismas personas que participaron de una u otra forma también en el homicidio de su hija”, consideró la fuente.

Respecto a las indagatorias, Luis Salinas dijo que aún espera los avances de la investigación que realiza la Fiscalía General de la República. 

La familia Salinas Rodríguez mantiene la exigencia de encontrar, capturar y sentenciar a los autores intelectuales del asesinato de la madre buscadora Miriam Rodríguez. En la desaparición y asesinato de Karen Alejandra también faltan culpables en la cárcel.


Foto de portada: Carlos Manuel Juárez.

*Carlos Manuel Juárez es reportero especializado en cobertura de derechos humanos, integrante del proyecto A dónde van los desaparecidos.

*Esta nota puede retomarse libremente, dando crédito al autor y al proyecto A dónde van los desaparecidos.

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