Karla Eulise Rosas Jácome* La realidad de la violencia en el país se niega todos los días comosi ocurriera en otra parte, o peor aún, como si estuviera ocurriendo sólo en los dominios de lo imaginario. Su exceso la vuelve improbable. Porque también la violencia “al proyectar sus propiedades […] en un nivel de excepcionalidad rompe las nociones de lo verosímil para entrar en el orden de lo imaginario”, y también en ella “la inflación del contorno es inseparable de...