Con-Ciencia

La compleja geografía de la desaparición de personas en México

Por Alejandro Arteaga Saucedo del Grupo de Investigaciones en Antropología Social y Forense*

El informe sobre la crisis forense que el pasado 26 de agosto presentó el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM)1, detalla las fallas sistemáticas cometidas durante los últimos quince años por las instituciones forenses estatales y federales, que han impedido  la identificación de más de 52 mil personas, cuyos cuerpos pasaron por anfiteatros y la mayoría fueron enterrados en fosas comunes.

Entre esos 52 mil cuerpos sin identidad puede estar el paradero de un importante número de personas desaparecidas que, al día de hoy, en México suman casi 92 mil.

Las causas de la crisis forense son muchas, pero se pueden resumir en dos grandes grupos: 

1) El incremento sustancial en el uso de la fuerza como mecanismo para obtener el monopolio del poder (sea por grupos criminales, el Estado o una combinación de ambos), que se refleja en la gran cantidad de homicidios2 (362 mil 463 entre el 2006 y el 2020) y en el número de personas desaparecidas y no localizadas3 (70 mil 089 entre 2006 y el 2020); 

2) La falta de respuesta proporcional a la emergencia por parte de las autoridades, que se exhibe en la poca inversión presupuestal en los servicios médicos forenses del país, la falta de personal calificado, las  prácticas poco profesionales  e indignas,  el uso de  tecnología desactualizada para la gestión de información y para el seguimiento del resguardo de las personas fallecidas no identificadas.

Uno de los aciertos del informe del Movimiento es que aborda la crisis forense desde una perspectiva histórica y geográfica, y pone a disposición de familiares y acompañantes las respuestas otorgadas por las autoridades a las 39 solicitudes de acceso a información pública y los 13 recursos de revisión tramitados a través de la Plataforma Nacional de Transparencia. 

Con esta iniciativa se facilita el conocimiento público de los datos y su análisis por parte de colectivos de familiares de personas desaparecidas, autoridades, académicos, periodistas y acompañantes solidarios.

En busca de respuestas sobre el paradero de nuestros desaparecidos, la prioridad debe ser su búsqueda en vida. Sin embargo, sabemos que lamentablemente muchas han sido localizadas sin vida en fosas clandestinas,  continúan bajo resguardo en las morgues o fueron inhumados irregularmente en fosas comunes de cementerios municipales.

Por eso, familiares y colectivos se han dado a la tarea de dar seguimiento a los procesos de identificación humana que se llevan a cabo en  las instituciones forenses de los estados y el federal, dependiente de fiscalías o procuradurías.

Los datos generados por el informe, junto con los del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, permiten vislumbrar la compleja realidad de las desapariciones y asesinatos de personas en nuestro país, así como de los cuerpos no identificados (Figura 1). 

En primer lugar, muestran que la crisis no es homogénea en todo el territorio nacional. El sur y sureste mexicano presentan valores bajos y relativamente proporcionales en cuanto al número de personas desaparecidas, homicidios y cuerpos  sin identificar. Estas regiones están integradas por los estados de Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Chiapas, Tabasco y Oaxaca. Algo similar, pero con un mayor número de personas desaparecidas, ocurre en el centro norte y parte del occidente, en entidades como Aguascalientes, San Luis Potosí, Hidalgo, Tlaxcala, Querétaro, Zacatecas, Durango y Nayarit.

En segundo lugar, la crisis de violencia se agrava principalmente en la frontera con Estados Unidos, el occidente y la zona centro, además de las costas del golfo y pacífico, con excepción de Baja California sur, que parece no enfrentar esa situación.

Guanajuato, Michoacán, Guerrero y Puebla ponen de manifiesto el reciente incremento en la violencia, al haber más homicidios y personas reportadas como desaparecidas, que el número de personas fallecidas cuyos cuerpos siguen sin ser identificados.

Por otro lado, la situación se complejiza en entidades como Baja California, Ciudad de México y Estado de México, en donde hay una gran cantidad de cuerpos  sin identidad  en comparación con las relativamente pocas personas reportadas como desaparecidas. Probablemente muchos de los cuerpos que no han sido identificados en Baja California y la Ciudad de México sean de personas migrantes, deportadas o desplazadas provenientes de otras entidades o países que buscan refugio en estas entidades. En el Estado de México ocurre algo distinto: hay un mayor número de homicidios con respecto a las otras variables. 

En Tamaulipas y Jalisco, la gran cantidad de personas desaparecidas y fallecidas sin identidad, podrían exhibir la falta de capacidades técnicas para atender la crisis de violencia en esos estados. 

Mientras que en Veracruz, Nuevo León, Sinaloa y Sonora, las numerosas personas desaparecidas y los pocos registros de cuerpos sin identificar permiten concebir dos posibles escenarios: los datos proporcionados relativos a los procesos de identificación están incompletos o son parciales; o bien, las autoridades realizan pocos esfuerzos por localizar e identificar a las víctimas.

En tercer lugar, hay estados que no siguen los patrones de sus vecinos. Chihuahua, por ejemplo,  encabeza la lista de homicidios, pero posee menos personas desaparecidas y sin identificar. Esto podría ser el resultado de los esfuerzos por avanzar en la identificación y las ventajas del empleo de panteones forenses o ministeriales. En la misma región llaman la atención Durango, que aparenta cierta estabilidad en materia de seguridad, y Coahuila, que, a pesar de que también reporta pocos homicidios y cuerpos sin identificar, mantiene un rezago en la búsqueda de las personas desaparecidas.

La revisión rápida de esta especie de fotografía de lo que ocurre actualmente en el país, muestra la heterogeneidad de realidades, circunstancias y dinámicas que nos recuerdan la gran diversidad socioeconómica, política, cultural y natural de México.

Para atender de forma eficiente la crisis forense y de violencia en el país, antes será necesario contextualizar y analizar cada región bajo sus propias condiciones sociales, históricas y geográficas. La constante desaparición de personas, por un lado, y la saturación de los servicios e instituciones forenses, por el otro, son, al menos en parte, el resultado de las complejas disputas entre el Estado y grupos de civiles armados en sus intentos por controlar el territorio, sus recursos humanos y naturales y los mercados ilegales (y legales) del país.

El informe puede ser leído aquí: 

***

1. Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (2021, 26 de agosto). La crisis forense en México: más de 52,000 personas fallecidas sin identificar. Recuperado de: https://movndmx.org/mas-de-52-mil-personas-fallecidas-sin-identificar-en-mexico/?fbclid=IwAR0VtQjkS0aJ2MlzYpfAV3MgHELq513TkTIrx54MMJ5YgBsVwuVo6-DSd0s

2.  Instituto Nacional de Estadística y Geografía (2021, 30 de agosto). Conjunto de datos: defunciones por homicidios. Recuperado de: https://www.inegi.org.mx/sistemas/olap/proyectos/bd/continuas/mortalidad/defuncioneshom.asp?s=est

3. Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (2021, 30 de agosto). Contexto general. Recuperado de: https://versionpublicarnpdno.segob.gob.mx/Dashboard/ContextoGeneral

*Alejandro Arteaga Saucedo es arqueólogo forense, miembro de la Asamblea de Coordinación del GIASF, desde 2016 ha colaborado en la impartición de talleres sobre arqueología forense con colectivos de familiares de personas desaparecidas en Coahuila, Guanajuato, Michoacán, Morelos, Nuevo León y Sonora.


El Grupo de Investigaciones en Antropología Social y Forense (GIASF) es un equipo interdisciplinario comprometido con la producción de conocimiento social y políticamente relevante en torno a la desaparición forzada de personas en México. La sección Con-Ciencia está escrita por sus integrantes, personas expertas invitadas y estudiantes asociados a los proyectos. La opinión vertida es personal, no necesariamente refleja la opinión del grupo. (Ver más en: www.giasf.org)

2 comments on “La compleja geografía de la desaparición de personas en México

  1. Dr Jose Luis Gonzalez Olivarria

    ENTREGA DIGNA DE CADAVER
    Ante la necesidad urgente de políticas públicas orientadas a no seguir violentando los derechos humanos de las victimas familiares de personas desaparecidas forzadamente o la cometida por particulares o con aquiescencia del estado.
    Es ahora que debemos privilegiar el entender los derechos humanos a las que las victimas indirectas tienen.
    Todo está escrito hasta con la intervención de organismos internaciones respecto de derechos humanos. Es de todos conocido que existen esos derecho humanos, solo que pretender enderezar el árbol torcido de este entendimiento será tarea suficientemente difícil, querer cambiar la mentalidad de los que ahora tienen la tarea de llevar a cabo el compromiso de una ENTREGA DIGNA DE CADAVER solo quedara en letra muerta, impresa en uno u otro protocolo, no hay protocolo al respecto o leyes que funcionen o alcancen para lograr los objetivos, y me pregunto se tendrá que llegar a emitir sanciones para aquel servidor público que omita atender o utilizar un protocolo?.
    Hasta donde nos hemos deshumanizado que debemos hacer acopio de reglas para efectuar tal o cual tarea.
    Es bueno tener un protocolo pero también sera bueno humanizar al humano, tanta información volátil nos abruma y nos separa a distancias inimaginables de lo más sencillo de lo que todo ser humano quiere, de lo que las victimas de personas desaparecidas quieren, RESPETO, DIGNIDAD, VERDAD, JUSTICIA y sobre todo respeto a sus derechos como ser humano.
    Tema por demás incomodo porque la gran mayoría de los servidores públicos no estamos familiarizados.
    El fenómeno de la desaparición forzada de personas representa una tragedia humanitaria que ha traído consigo diversas consecuencias sociales, jurídicas y políticas en los países donde se presenta, toda vez que dicha transgresión constituye una violación sistemática, permanente y pluriofensiva de los Derechos Humanos, que además de producir un daño irreparable a las víctimas, importa sufrimiento en los familiares quienes ignoran el destino final de su ser querido, generando un temor que perdura de por vida asi como la incertidumbre de conocer el paradero, situación que produce un deterioro económico, físico y mental de sus miembros que la padecen.
    En el caso de México con la ratificación de diversos instrumentos internacionales como la CONVENCION INTERAMERICANA SOBRE LA DESAPARICION FORZADA (ratificada en 2002), la CONVENCION INTERNACIONAL PARA LA PROTECCION DE TODAS LAS PERSONAS CONTRA LAS DESAPARICIONES FORZADAS (ratificada en 2008), las sentencias emitidas por la CIDH en el caso “RADILLA PACHECO” (2009) el estado se ha visto obligado a crear e implementar un andamiaje legislativo que permita entre otras cosas adecuar la normatividad interna, con los estándares internacionales, cosa que desde luego conduce a generar instrumentos que regulen el actuar de las autoridades ante estos lamentables hechos tales como lo es la LEY GENERAL EN MATERIA DE DESAPARICIONES DEL SISTEMA NACIONAL DE BUSQUEDA publicado en Diario Oficial de la Federación el 17 de noviembre de 2017
    Destaco que para la implementación del presente se requieren la coordinación de esfuerzos de los tres niveles de gobierno pues de ello depende de la existencia de investigaciones efectivas que permitan la identificación y procedimientos adecuados para sancionar a responsables (delito) pero también se requiere de un procedimiento efectivo y eficiente para efectuar después de un proceso especializado y multidisciplinario llegar finalmente a efectuar una entrega digna de cadáver.
    Ahora bien ¿CUANDO INICIA EL PROCESO DE ENTREGA DIGNA DE CADÁVER? ¿CUÁNDO INICIA EL VIACRUCIS FAMILIAR PARA BUSCAR – ENCONTRAR A UNA PERSONA DESAPARECIDA BAJO CUALQUIER SUPUESTO?
    Primeramente y de acuerdo con al PROTOCOLO HOMOLOGADO DE BUSQUEDA el proceso de búsqueda inicia desde que cualquier autoridad tiene conocimiento de la ausencia de una persona desaparecida ¿Y CUANDO TERMINA? Precisamente este proceso culmina cuando la persona ausente ha sido localizada y devuelta a su familia en cualquier condición ya sea viva o en restos mortales, es decir la entrega digna de cadáver no es un capitulo aislado donde protocolariamente te devuelven un cadáver con todo el bagaje de actuación de todo un grupo multidisciplinario que logro la identificación ( si es posible) y con estricto apego a los derechos humanos de las víctimas.
    Pero si volteamos hacia atrás miraremos una gran estela de violaciones graves de DERECHOS HUMANOS, personales de las que las victimas sufren en el largo proceso de desaparición y hallazgo.
    Es decir yo considero que el proceso de entrega digna de cadáver debe iniciar desde el momento en que se reporta a una persona desaparecida para no ir atropellando las graves violaciones de derechos humanos, entendiendo que la prioridad es encontrar con vida porque si le localiza a una persona que estuvo ausente durante muchos años y está con vida también se deberá hacer entrega digna a la familia.
    Entendemos muy bien el problema pero ese es el final no el inicio como bien se expone, es decir: como hacer una protocolizada entrega digna de cadáver atendiendo los derechos fundamentales que por ley les pertenecen a las familias que tiene una persona desaparecida?.
    Como desaparecer esas flagrantes e inhumanas violaciones a sus derechos humanos a las que han sido blanco las familias que desde que inicia la cruzada por encontrar a su familiar, para posteriormente cuando ellos los familiares los encuentran, notando la inacción y poca empatía por los desaparecidos y sean entregados como pretendemos con este mecanismo.
    Considero que si de graves violaciones a DERECHOS HUMANOS hablamos, todo el proceso relacionado con los desaparecidos está plagado de VIOLACIONES HUMANITARIAS y no puedo entregar un cadáver dignamente para llegar y hacer borrón y cuenta nueva, aquí hago alusión al beso de judas Iscariote delato a Jesús en el huerto de Getsemaní mediante un beso; este momento ha sido representado en diversas manifestaciones artísticas mientras el beso ha simbolizado tradicionalmente a la traición, aquí en este proceso este beso es igual a la entrega digna de cadáver, este proceso aunque tiene mucho de humanidad, es un regalo final por haber aguantado toda la traición de las autoridades flagelando aun más la maltrecha dignidad de las personas.
    Existe en México una profunda crisis forense en materia de identificación humana, según cifras oficiales se han acumulado más de 52,000 personas fallecidas sin identificar, la mayoría de estas personas (60%) yacen en fosas comunes en cementerios públicos.
    Estas fosas tienen registros deficientes y alta probabilidad de extravío de cuerpos, otras personas yacen en instalaciones de los SEMEFOS (7%) universidades (5%) o centros de resguardo forense (1%), las autoridades no han querido informar donde se encuentra el 22% restante de personas fallecidas sin identificar.
    La cifra oficial de 52,000 es un piso mínimo reconocido por el estado
    Ahora bien con este anterior comentario con qué cara vamos a hacer una entrega digna de cadáver.
    Las causas de todo esto son diversas y profundas, existen causas externas a las instituciones forenses, el aumento de la violencia de los últimos 15 años en particular las desapariciones forzadas y por los particulares, los homicidios y las fosas clandestinas, las causas internas relacionadas con los SEMEFOS: personal insuficiente, formación inadecuada, poco trabajo multidisciplinario, bajos sueldos, y trabajos temporales
    Los SEMEFOS, cuentan con protocolos deficientes, carecen de sistemas de supervisión y control de calidad, sus bases de datos están subutilizadas y escasamente interconectadas, faltan insumos y equipamiento en laboratorios, hay un importante rezago en el análisis de muestras genéticas, extravío de muestras y comparaciones incompletas entre perfiles.
    De igual manera los servicios forenses carecen de independencia para realizar su trabajo, y están subordinados al Ministerio Publico lo cual reduce las posibilidades de enfoque científico y humanitario. (Crisis forense en México, movimiento por nuestros desaparecidos en México página 4).
    Entendiendo toda esta carga de información que por cierto no es todo (hojas tinta y tiempo nos haría falta para evidenciar las graves violaciones a derechos humanos)
    En relación a la ENTREGA DIGNA DE CADAVER deberá iniciar desde el preciso momento que se reporta una desaparición para no ir dejando una estela de violaciones de Derechos Humanos en el proceso que culminaría con buenas prácticas en la entrega de cadáver.
    Y en referencia al principio de DEBIDA DILIGENCIA de la LEY GENERAL DE DESAPARECIDOS que a la letra dice: que todas las autoridades deben utilizar los medios necesarios para realizar con prontitud aquellas actuaciones esenciales y oportunas dentro de un plazo razonable para lograr el objeto de la ley así como la AYUDA, ATENCION, ASISTENCIA, DERECHO A LA VERDAD, JUSTICIA Y REPARACION INTEGRAL a fin de que la víctima sea tratada y considerada como titular de derechos.
    Entonces si de dignidad hablamos iniciamos ahora si desde el principio.
    ¿QUÉ ES LA DIGNIDAD? Cualidad del que se hace valer como persona, se comporta con responsabilidad seriedad y con respeto hacia si mismo y hacia los demás y no deja que lo humillen ni degraden
    Así pues el proceso que culmina en la entrega digna de cadáver iniciaría desde la ausencia, reporte, búsqueda y localización. (Tomado del protocolo para el tratamiento digno de restos humanos e información de personas fallecidas derecho al honor)
    Previsto en el artículo 11 de la CADH que dispone:
    1.- toda persona tiene derecho al respeto de su honra y al reconocimiento a la dignidad, es importante mencionar que la SCJN definió el derecho al honor como “el concepto que la persona tiene de sí misma o que los demás se han formado de ella en virtud de su proceder o de la expresión de su calidad ética y social…
    Por lo general existen dos formas de entender y sentir el honor a) en el aspecto subjetivo o ético, el honor se basa en un sentimiento íntimo que se exterioriza por la afirmación que la persona hace de su propia dignidad; y b) en el aspecto objetivo, externo o social, como la estimación interpersonal que la persona tiene por sus cualidades morales y profesionales dentro de la comunidad.
    En el aspecto subjetivo, el honor es lesionado por todo aquello que lastima el sentimiento de la propia dignidad, en el aspecto objetivo el honor es lesionado por todo aquello que afecta a la reputación que la persona merece, es decir el derecho a que otros no condicionen negativamente la opinión que los demás hayan de formarse de nosotros
    ENTREGA DIGNA DE CADAVER
    1. Antes de la entrega digna de cadáver tenemos algunas fases previas a esta práctica:
    a) buscar dignamente a la persona ausente y de acuerdo a ley general de desaparecidos con participación del estado mexicano y las familias.
    b) en caso de búsqueda inmediata y búsqueda individualizada se deberá hacer de la misma manera que en el inciso anterior, nunca dejando de lado a las familias toda vez que es un derecho a la participación en las búsquedas
    c) en la búsqueda de larga data una vez localizado el lugar donde yacen los restos de una persona y para efecto de una recuperación digna se deberá hacer partícipes a un buen equipo multidisciplinario en donde cada uno tenga una puntual estrategia de participación con estándares protocolarios y un bagaje de conocimiento suficiente para hacer un trabajo plenamente profesional y de investigación, tal es el caso de los siguientes perfiles: arqueólogo, antropólogo, fotógrafo forense, planimetrista, psicólogo, criminalista, médico forense, químico forense (podrá ser una atopia dada la necesidad de las fiscalias de personal calificado para tal fin), esto porque no es posible tratar indigna e inhumanamente los restos mortales de un ser humano como a cualquier otro ser viviente.
    d) procesamiento del lugar del enterramiento con estricto protocolo arqueo-antropológico del hallazgo frente a la mirada expectativa de los grupos familiares que atentamente se encuentran mientras se descubren los restos pensando que podría ser el familiar de ellos, ávidos de conocer las características de las ropas o pertenencias (todo esto es ir preparando el terreno para que sea propicio para una entrega digna de cadáver, primero la recuperación digna del cadáver por los mismos profesiones que posteriormente harán y estarán preparado el terreno para una entrega digna de cadáver, donde todos y cada uno de los intervinientes tendrán una participación digna, profesional y activa en todos y cada uno de los procedimientos ( a fin de lograr esto primeramente se deberá insistir un buena política en relación a servicios periciales de cada uno de los estados, para que de acuerdo al profesionalismo ética y buenas practicas se estén llevando a cabo los trabajos correspondientes.
    e) una vez después de la digna recuperación TOTAL de los restos mortales e indicios correspondientes relacionados con el enterramiento es decir con protocolos arqueo – antropológicos.
    f) una vez los restos en el laboratorio forense se deberá actuar con la prioridad del perfil requerido, la logística secuencia que se debe atender para este proceso no se trata en este momento, no me queda duda que es un trabajo meticuloso para obtener esa información muy sensible para dar identidad a los restos que se están analizando y se tienen formas y ecuaciones matemáticas para llevar y hacer tal tarea, con estricto apego a la normatividad, cualquier error en la perfilacion para identidad sería desastroso.
    La toma y procesamiento de muestras para la obtención de perfiles genéticos es un tema bastante debatible debido primeramente a la falta de recursos materiales, económicos y de personal con capacidades en perfilacion genética.
    Existe una gran disparidad en cuanto al uso del ADN para la identificación humana, por parte de cada SEMEFO el Estado de Hidalgo refiere que realizo análisis genético en el 37.82% del total de identificaciones que logro, mientras que otros estados con patrones de criminalidad y violencia más graves que Hidalgo, realizan muy pocos análisis genéticos Veracruz 0,1% Coahuila 1.68% Jalisco 4,45% Chihuahua 4.63% ( tomado de la crisis forense en México movimiento por nuestros desaparecidos pp19)
    Toda la implementación al respecto conlleva una serie de eventos muy particulares relacionados para lograr al final la tan ansiada identificación de restos, ello nos lleva a pensar que no están actuando con esa puntualidad habida cuenta de los 52,000 cuerpos sin identificar a los que hace alusión el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en el libro la crisis forense en México.

    DR JOSE LUIS GONZALEZ
    COMISIONADO DE BUSQUEDA DE PERSONAS
    DEL ESTADO DE SONORA

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