El Gobierno salvadoreño promueve la narrativa de un “nuevo país seguro” al tiempo que calla sobre los cientos, miles de desaparecidos, y la búsqueda que hacen sus familias. El Gobierno censura desde las estadísticas hasta la ubicación de fosas clandestinas halladas por las autoridades. Cuando las familias buscadoras elevan la voz y reclaman justicia, el Estado las tacha de tener vínculos con grupos criminales o son acosadas y encarceladas sin explicación. Por Gabriel Labrador, periodista salvadoreño de El Faro* Minutos...