A donde van los desaparecidos

Unen familias su lucha al Mundial: buscan denunciar desapariciones

Analy Nuño y Eui Chin Talamantes
abril 30, 2026
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La movilización principal será el día de la inauguración, el 11 de junio, en el Estadio Banorte, pero antes organizarán cascaritas y pega de fichas de búsqueda en las tres sedes de los partidos. Los familiares confían en que no haya represión por parte de las autoridades; especialista anticipa que habrá límites, como romper los anillos de seguridad

Por Analy Nuño y Eui Chin Talamantes para A dónde van los desaparecidos

“Queremos que todos aquellos ojos que van a estar puestos en el país también volteen a ver la crisis de desapariciones”, afirma la madre buscadora Liliana Meza. Una aspiración que comparten numerosas familias y colectivos para quienes la celebración del Mundial de Fútbol en México —una de las sedes junto con Canadá y Estados Unidos— es una vitrina internacional que les permitirá exponer, más allá de la fiesta deportiva, una tragedia que supera las 133,000 víctimas.

Para lograrlo, cientos de madres, padres, hermanos, parejas, hijas e hijos de personas desaparecidas de alrededor de quince estados planean arribar a la Ciudad de México días antes del partido inaugural, que se celebrará el 11 de junio en el Estadio Banorte —antes Azteca— entre las selecciones de México y Sudáfrica, con el propósito de realizar diversas movilizaciones que visibilicen la problemática.

“Las cosas no son como nos las quieren maquillar, de que está la situación cambiando, de que están bajando las cifras. Realmente siguen sucediendo las desapariciones, no solo a ciudadanos de nuestro país, sino —lo hemos visto a lo largo de estos años— también a extranjeros”, asegura Meza, cofundadora del colectivo Luz de Esperanza en Jalisco, quien desde octubre de 2020 busca a su hijo Carlos Maximiliano Romero, víctima de desaparición forzada cometida por elementos de la fiscalía estatal.  

Las familias, integrantes de colectivos y voluntarios de estados como Jalisco, Puebla, Guanajuato, Veracruz, Morelos, Guerrero, Quintana Roo, Estado de México, Monterrey y Oaxaca, saldrán en autobuses rumbo a la capital del país para llevar a cabo acciones como repartir fichas de búsqueda y organizar cascaritas de fútbol en distintos puntos de la ciudad, a las que se unirán colectivos locales y organizaciones de la sociedad civil. Planean también hacer una rodada ciclista para visibilizar no solo las desapariciones, sino otras violencias como los feminicidios.

“Se tiene pensada una rodada que, probablemente, inicie en el Zócalo y se dirija hacia el sur sobre Tlalpan. Las cascaritas que vienen y la rodada van a ser en torno al Mundial y a estas [otras] caras que tiene México. Por un lado, tanta violencia que deriva en desapariciones, en trata, en reclutamiento forzado, homicidios y feminicidios, y por otro, un gobierno que organiza una fiesta del deporte”, explica Gerardo Ramírez Rivera, integrante del colectivo Hasta Encontrarles Ciudad de México, padre de Ángel Gerardo Ramírez Chaufón, desaparecido el 29 de noviembre de 2019 en la alcaldía Gustavo A. Madero junto con sus compañeros Jesús Armando Reyes Escobar y Leonel Báez Martínez. 

La movilización principal está programada para el día de la inauguración del Mundial. Vestidos con playeras blancas estampadas con el rostro de sus familiares desaparecidos, los participantes prevén distribuirse en los puntos principales de ingreso al Estadio Banorte y en zonas aledañas con el fin de repartir fichas de búsqueda a los asistentes para que las muestren durante el partido.

En México, que es por tercera vez sede de un Mundial, jugarán, además de la selección nacional, los equipos de Colombia, Corea del Sur, República Democrática del Congo, Suecia, Túnez, Sudáfrica, Uzbekistán, República Checa, Japón, España y Uruguay, en estadios de la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Para garantizar la protección de los millones de asistentes, el Gobierno federal ha elaborado el Plan Kukulcán, que incluye el despliegue de más de 99,000 elementos —miembros de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Nacional; policías federales, estatales y municipales, y agentes del sector privado—, que formarán anillos de seguridad en estadios, aeropuertos, hoteles, carreteras y centros de entrenamiento; también habrá arcos detectores de metales, sistemas antidrones, vigilancia aérea, equipos antiexplosivos, y barridos para prevenir ataques químicos, biológicos, radiológicos y nucleares. 

El dispositivo de seguridad, que fue coordinado con la FIFA —el órgano rector de la organización del Mundial—, también se implementará en las sedes alternas donde se concentrarán las selecciones para sus entrenamientos: Cancún, Playa del Carmen, Pachuca, Puebla, Querétaro, Tijuana, Toluca y Torreón.

Frente a este despliegue de seguridad, familiares de personas desaparecidas que se movilizarán durante la competición advierten que lo harán de forma pacífica, por lo que esperan que no haya represión.

“Esperamos que las jornadas transcurran con tranquilidad. No tenemos certeza de cómo el gobierno se va a comportar ese día [de la inauguración]. No nos resta más que esperar. Nosotros llevamos la intención de manifestarnos, visibilizar, alzar la voz de manera pacífica, como normalmente lo hacemos”, dice Ramírez.

Para el periodista Diego Petersen, quien ha documentado la violencia en Jalisco y en el país, la posibilidad de que el Estado mexicano actúe de forma represiva es mínima, aunque tampoco se puede descartar, sobre todo si las movilizaciones se realizan en zonas de control o dentro de los cinturones de seguridad.

“El círculo de protección, si intentan romperlo, no los van a dejar”, señala. “Porque a partir de ahí, el control ya lo tienen las políticas de la FIFA. Entonces, sí va a ser mucho más rudo esto. Si se manifiestan en un lugar donde los turistas no los vean mucho, no va a pasar gran cosa. Yo no veo que haya un ánimo de represión, pero también creo que hay ciertos límites que no los van a dejar transgredir, ni bloquear aeropuertos, ni bloquear carreteras, ni bloquear Calzada de Tlalpan, ese tipo de cosas no creo que se vayan a permitir”.

Mientras los gobiernos de todos los niveles buscan ocultar o minimizar la crisis de desapariciones, tras la decisión del Comité contra la Desaparición Forzada (CED) de llevar el caso de México ante la Asamblea General de Naciones Unidas, los familiares de víctimas no cesan en su propósito de visibilizarla en el marco de la justa deportiva. Desde su inauguración, el 28 de marzo, el Estadio Banorte se convirtió en foco de protesta, cuando integrantes de colectivos declararon a México “campeón en desaparición”, pegaron fichas de búsqueda y blandieron pancartas.  

Está previsto que el Estadio Banorte sea el centro de protestas. En la imagen, fichas de búsqueda pegadas por familiares de víctimas durante su inauguración el 28 de marzo. (Isaac Ortega/ObturadorMX)

Entre los familiares de víctimas, algunos han pedido a los aficionados que no vengan a México por razones de seguridad, como Karla Lechuga, madre de Jeshua Cisneros, de 18 años, desaparecido el 13 de noviembre de 2025 en Cuautitlán Izcalli —municipio mexiquense donde autoridades han retirado cédulas y lonas de personas desaparecidas—: “No vengan. Aquí no hay nada que festejar, que sepan  que vienen a una tumba masiva”. 

Pero otros confían en que el Mundial sea una vitrina que permita mostrar en otros países la situación que viven y encontrar empatía. “Que comprendan [los aficionados y turistas] que la lucha por los desaparecidos no es solo por los que nos hacen falta”, dice Héctor Flores, quien desde 2021 busca a su hijo Héctor Daniel Flores Fernández, víctima de desaparición forzada cometida por agentes de la fiscalía de Jalisco, y agrega: “Es también para que ninguna familia el día de mañana esté en nuestra posición”.

“Las luchas sociales no estamos peleadas con el Mundial ni con eventos deportivos internacionales”, agrega el padre buscador. “Lo que nosotros queremos es tratar de conectar con la sociedad para que vean lo que está sucediendo y que comprendan la lucha por los desaparecidos”.

Previo al encuentro, las familias planean también organizar cascaritas y movilizarse en diversos lugares de Jalisco como la Glorieta de las y los Desaparecidos de Guadalajara. El domingo 26 de abril, en el Parque San Jacinto de esta ciudad, integrantes de Luz de Esperanza —junto con voluntarios— pegaron alrededor de 3,000 fichas de búsqueda, y después jugaron un primer partido de fútbol por la memoria. Colectivos de Nuevo León replicarán estas acciones en Monterrey en las próximas semanas y durante los juegos programados en ambas sedes de la fase de grupos, con el fin de crear conciencia de la crisis.

El pasado domingo, Luz de Esperanza hizo un llamado a otros colectivos para que viajen a la Ciudad de México, donde planean estar presentes en el FIFA Fan Festival, que tendrá lugar en el Zócalo durante todo el encuentro, pues se transmitirán los partidos de forma gratuita. Este festival se realizará también en Guadalajara, en la Plaza Liberación, y en Monterrey, en el Parque Fundidora.

Los familiares que integran el colectivo lanzaron también en redes sociales una campaña con imágenes generadas con inteligencia artificial en las que simulan estar en un estadio durante el Mundial; vestidos con los colores de la selección nacional, levantan una bufanda con la palabra “México”, acompañada de la frase “dónde está mi hijo”, o su ser querido desaparecido: hija, hermano, esposo y, al frente, se muestra su ficha de búsqueda.

Esta campaña, explica Flores, está enfocada a aprovechar el marketing que se mueve con el encuentro deportivo. “La idea es poder concientizar a las personas que posiblemente están muy alejadas del tema [de las desapariciones] y que se están movilizando en redes a partir del Mundial. Que vean estas imágenes creo que va a sumar mucho a esta campaña de concientización, porque no solo es importante visibilizar la crisis, ¿de qué nos sirve hacerlo si no podemos concientizar a las personas de lo que está pasando en nuestro país? Hay una sociedad lacerada por la crisis humanitaria en materia de desaparición”. 

Hasta el momento, el colectivo ha generado más de 100 imágenes, y prevé realizar alrededor de 500 con la información de las y los familiares que lo integran, así como incluir a otras personas que quieran sumarse a la campaña, que ha sido bien recibida en redes sociales.

Las cascaritas organizadas por las familias buscadoras tienen también el objetivo de recordar a las y los desaparecidos con un deporte que era una de sus pasiones, como en el caso de Héctor Daniel Flores, quien es un gran aficionado a la liga europea de fútbol, aunque su padre le inculcó también el gusto por el básquetbol y el fútbol americano. 

“Él me decía: ‘Papá, vamos, hay que salir a tirar y dar unos pases’. ‘Claro’, le respondía”. Flores cuenta que su hijo prefiere los partidos internacionales. “Era superfán de Brasil, le gustaba mucho. Italia, Alemania, seguía a varios equipos. Estaría feliz con este tipo de eventos”.

En el Parque San Jacinto, en Guadalajara, el colectivo Luz de Esperanza organizó el 26 de abril una cascarita por la memoria. (Facebook Luz de Esperanza)

Una cascarita y un mensaje: “Hasta encontrarles”

La mañana del domingo 12 de abril, la Glorieta de las y los Desaparecidos de la Ciudad de México está rodeada por vallas tapizadas con cientos de fichas de búsqueda, nombres y fotos de personas ausentes. Una cancha de fútbol irregular, delineada con gis blanco, con forma de semicírculo, ha sido trazada a un lado del monumento. Es un estadio improvisado donde, a media calle, se juega la primera Cascarita por la Memoria y contra el Olvido.

Meyatzin Velasco, coordinadora de Educación en el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, ejerce de árbitra. “Las reglas son a tres goles y, si no, a media hora”, advierte con voz fuerte y micrófono en mano. 

“Son equipos mixtos, no se necesita más que muchas ganas de jugar”, agrega. Los equipos, de siete jugadores, se diferencian por las bandas verde oscuro o claro que llevan en el brazo.

Serán dos goles los que Alexa, de 10 años, meterá en la tercera cascarita de las cuatro que se jugarán, y ella participará en todas con sus tenis blancos, su playera de la película Las guerreras K-pop, y un cabello lacio que le llega hasta los hombros. “No tengo como un equipo exactamente, pero sería como del Cruz Azul o el América o las Chivas”, afirma. 

En la cancha, la mayoría lleva playeras blancas o negras; en la parte posterior, un único mensaje: “Hasta encontrarles”.

Cuando a Daniel le preguntan por su edad, responde al micrófono: “Seis años”. Su abuela afirma que son siete. Es el jugador más pequeño. Participa como delantero. Ha venido, junto con su hermana Alexa, para acompañar a su abuela, María del Rocío Fragoso Granada. “Yo ando buscando a Karen Estefanía Domínguez Fragoso. Ella es mi hija; desapareció el 27 de octubre de 2018”, con 23 años. Lleva su foto en la playera; es la tía de los pequeños, y dice que la tienen muy presente. 

“A mi hija le gustaba el fútbol. De hecho, ella se iba a meter a jugarlo, pero como estaba muy delgadita, yo le decía: ‘No te metas, te van a lastimar. Te pueden quebrar un pie’”. Su papá y sus tíos, veteranos del fútbol llanero, le enseñaron a jugar. Tenía entonces 18 años, su madre le aconsejó que buscara otra actividad, y ella se metió al box. “No, pues peor en el box. Dentro de todo, a ella le gustaba mucho el deporte. Le iba al Cruz Azul”. 

Uno de los dos goles con que el equipo verde claro empatará, será de Ricardo Lagunes, después de abatir al portero Luis Fernando Durán Tovar. Quien está en el campo, en realidad, es Ana Lucía Lagunes, hermana del abogado desaparecido el 15 de enero de 2023 en Tecomán, Colima, junto al profesor y defensor nahua Antonio Díaz Valencia. Al frente de la portería se encuentra Paola Padrón, amiga del veterinario desaparecido el pasado 13 de marzo en Aquila; por haber practicado fútbol americano, difícilmente se deja golear. 

“Estoy buscando a mi amigo Luis Fernando Durán”, cuenta Paola, “cumplió 36 años en febrero de este año y desapareció [un mes después] en Aquila, Michoacán”. Dice que en Guadalajara formó parte de las fuerzas básicas del Atlas, pero su corazón está con el Pachuca. “Siempre decía ‘voy a ver a mis Tuzos’, tenía sus playeras. A él le decían el Toro”. Lo muestra en una foto tomada en el campo, pero no de fútbol, se ve al lado de una res. Sonríe con su uniforme blanco con rojo mientras muestra su tatuaje: la cabeza de un toro.

“Veía la oportunidad de darse tiempo para lo que le gustaba, que era el fútbol, tanto verlo como jugarlo. Así armaba sus cascaritas con sus vecinos o con gente que conocía. Es una persona muy sociable”. Paola lleva la ficha de búsqueda de su amigo pegada con cinta en la playera. Ella no forma parte de un colectivo, es la primera vez que se acerca a los familiares.

Gerardo Ramírez le pega al balón en la cascarita que se organizó el pasado 12 de abril junto a la Glorieta de las y los Desaparecidos de la Ciudad de México. (Haarón Álvarez/ObturadorMX)

Gerardo Ramírez se protege del sol con una sudadera con capucha y mangas rojas bajo su playera. Llega acompañado de sus hijos Carlos y Eduardo, y de Tomasito, un perro pequeño, pero bravo; juntos llevan al campo a Ángel Gerardo Ramírez Chaufón, su hijo y hermano. Cada uno tiene su foto en una playera blanca.

Los tres hermanos solían jugar cascaritas en el parque, también les gustaba practicar frontón. Ángel Gerardo es delantero y no es un gran aficionado al fútbol nacional; su equipo favorito es el Real Madrid. 

Cerca de las dos de la tarde, la cascarita termina. Cuatro patrullas pasan veloces, liderando el tráfico. En la glorieta, integrantes de los colectivos Luz de Esperanza y Huellas de la Memoria reponen un memorial con 120 fichas de búsqueda inaugurado el pasado mayo, que fue vandalizado. Volver a colocar los rostros y nombres, crear su propia cancha, son actos por la memoria y contra el olvido.  

La ubicuidad de las fosas clandestinas

En un país con más de 5,600 fosas clandestinas halladas en casi una cuarta parte de los municipios del país, no es extraño que a unos kilómetros de los estadios Banorte, Akron y BBVA, sedes mundialistas ubicadas en la Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León, hayan sido hallados entierros ilegales.

Aunque en la Ciudad de México las autoridades han negado la existencia de fosas clandestinas —el término es sustituido por “inhumación” de restos humanos— y en la zona del Estadio Banorte no se han reportado hallazgos, desde 2009 el informe Violencia y terror consignó la existencia de entierros ilegales en la capital del país. La coordinadora del Programa de Derechos Humanos de la Ibero, Andrea Horcasitas, ha señalado que se han descubierto fosas clandestinas en nueve alcaldías, incluida Coyoacán, donde se encuentra el recinto futbolístico. 

Según cifras oficiales, en la Ciudad de México se encuentran desaparecidas 5,973 personas, de las que casi el 34% son mujeres. Especialistas han señalado cómo se ha ido reduciendo la brecha entre géneros; según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, de enero a marzo de 2025 desaparecieron 51 mujeres en la capital, mientras que en el mismo periodo de este año fueron 98, casi el doble.

Para el periodista Diego Petersen, la existencia de fosas clandestinas en el país ha quedado en evidencia por el aumento de las desapariciones, que obliga a las familias a buscar en zonas donde anteriormente no acudían, y porque cambiaron las dinámicas de los grupos criminales, que actualmente ocultan los cuerpos en lugar de dejarlos expuestos.

“En la medida en que las desapariciones han ido creciendo, las madres empiezan a buscar y empiezan a encontrar. Lo que está diciendo ahora [el CED de] la ONU es que esto se volvió sistemático. Una forma sistemática de actuar del crimen organizado en la que el gran beneficiario, creo yo, o uno de los beneficiarios, es el gobierno, porque pudo reducir su número de homicidios. ¿Cuándo es la curva de reducción de homicidios? En 2023, ahí empieza esta caída, y yo creo que sí hay correlación [con el aumento de desapariciones]”, dice Petersen.

En un área boscosa conocida como el Mirador de Topilejo, a unos 20 kilómetros del Estadio Banorte, en la zona del Ajusco de la alcaldía Tlalpan, en diciembre de 2025 fueron localizados restos óseos humanos durante jornadas de búsqueda realizadas por familiares de personas desaparecidas y autoridades.

A esa misma distancia del estadio está la zona de Lagunas Tláhuac-Chalco —un extenso humedal ubicado entre la capital y el Estado de México—, donde este año fueron hallados 1,076 fragmentos óseos. Los trabajos continúan por la posibilidad de encontrar más restos y debido a las dificultades de realizar búsquedas en esa zona pantanosa.

En zonas del Ajusco, como el Mirador de Topilejo, han sido hallados restos óseos. (Johana Remigio/ObturadorMX)

El Estadio Akron, la sede de Jalisco en la que se realizarán cuatro partidos, está ubicado en Zapopan —al poniente de la Zona Metropolitana de Guadalajara—, un municipio donde, según el registro estatal, han desaparecido 2,859 personas de las 16,110 víctimas que existen en la entidad hasta la fecha. Jalisco es el estado con mayor número de desapariciones a nivel nacional, y el cuarto con mayor cantidad de fosas clandestinas, con 89 reportadas durante el periodo 2023–2024, según datos de la Plataforma Ciudadana de Fosas, creada por Artículo 19, Data Cívica y el Programa de Derechos Humanos de la Ibero. 

Petersen explica que estos hallazgos no son exclusivos de una zona, sino que se localizan en diversos puntos de la ciudad, pues la violencia ha permeado todo el  territorio.

“No enfocaría el Estadio Akron como el centro del problema, es Guadalajara, es toda la zona metropolitana la que está en una crisis terrible, porque puede haber una fosa cerca del estadio y otra más lejos, y eso no le quita importancia a una u otra. La violencia está en toda la ciudad y podemos encontrar fosas en toda la ciudad”, señala.

Varios hallazgos se han producido en un radio de 20 kilómetros del estadio. En Santa Ana Tepetitlán, a nueve kilómetros del recinto, familiares de personas desaparecidas encontraron en 2023 y 2024 cuatro fosas clandestinas con bolsas con restos humanos, mientras que entre noviembre de 2024 y enero de 2025, en la colonia Lomas del Refugio, a 19 kilómetros del Akron, fueron encontradas 72 bolsas con restos humanos. 

En la zona de Mirador Escondido, en la barranca de Huentitán, a 16 kilómetros del estadio, en 2023 autoridades hallaron 45 bolsas con los restos de ocho jóvenes trabajadores de un call center que habían sido reportados como desaparecidos. Ese mismo año se localizaron al menos 10 bolsas con restos humanos en varias fosas clandestinas de la colonia Miguel Hidalgo, en Zapopan, a 14 kilómetros del recinto futbolístico.

“La crisis de Jalisco es mucho más visible que en las otras dos sedes”, afirma Petersen. “En Jalisco, la organización de madres [también] tiene más tiempo, está más consolidada. La forma de operar, de matar, depende de cada grupo, no es igual uno que otro, o no es exactamente igual. Hay códigos, tipos de enterramiento, y diferentes formas de hacerlos; por ejemplo, la primera gran fosa fue San Fernando [en Tamaulipas], fue terrible, pero no es lo mismo que el rancho Izaguirre”.

El pasado septiembre, en un predio conocido como Las Agujas, también en Zapopan, ubicado a unos 15 kilómetros del Akron, se localizaron fosas clandestinas con 258 bolsas con restos humanos. A una distancia mayor, entre 17 y 20 kilómetros del recinto, se hallaron, el pasado diciembre, 47 bolsas con restos humanos en un taller de vehículos de la colonia Arroyo Hondo, y otras 89 fueron encontradas en fosas de Nextipac

Nuevo León, donde se ubica el Estadio BBVA, es con 7,422 personas el quinto estado del país con mayor número de desapariciones. En su capital, Monterrey, con 2,135 casos, y en el municipio de Guadalupe —donde se encuentra el recinto deportivo—, con 567, es donde se registran más víctimas.

De acuerdo con la Plataforma Ciudadana de Fosas, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León ubicó 276 fosas clandestinas entre 2006 y 2024. Una fue localizada en 2022 en la colonia Unión de Colonos Benito Juárez, en el municipio de Escobedo, detrás de unos campos de fútbol. El terreno está a 12 kilómetros del estadio.

En este estado es menor el número de fosas clandestinas ubicadas en lugares cercanos al recinto mundialista, pero no la magnitud de los hallazgos; en el ejido Las Abejas, del municipio de Salinas Victoria, se han encontrado más de 300,000 restos óseos.

Frente a la crisis de desapariciones, las familias hacen un llamado a los aficionados y turistas que visitarán México con motivo del Mundial para que empaticen con su causa, pero sobre todo para que tomen medidas de seguridad.

“La ciudad tiene muchos rostros, y entre esos hay lugares que son más inseguros que otros”, dice el buscador Gerardo Ramírez, y agrega: “Lo único que podría decirles es que vengan a disfrutar de un partido de fútbol, pero que se cuiden porque hay mucha violencia en México”.

**Foto de portada: El colectivo Luz de Esperanza ha lanzado una campaña en redes sociales que muestra a sus integrantes con las fichas de búsqueda de sus familiares desaparecidos en imágenes alusivas al Mundial. (Facebook Luz de Esperanza. Gráfico: Alejandra Saavedra)

www.adondevanlosdesaparecidos.org es un sitio de investigación y memoria sobre las lógicas de la desaparición en México. Este material puede ser libremente reproducido, siempre y cuando se respete el crédito de la persona autora y de A dónde van los desaparecidos (@DesaparecerEnMx).

Trabaja el periodismo y la escritura literaria. Cursa Estudios Latinoamericanos en la UNAM. Formó parte, en 2024, de Corriente Alterna, la Unidad de Investigaciones Periodísticas de la UNAM. Escribe crónicas, entrevistas y reportajes. Colabora con A dónde van los desaparecidos y Quinto Elemento Lab.

Es una periodista independiente y fixer, egresada de la Licenciatura en Periodismo de la Universidad de Guadalajara. Actualmente forma parte del equipo de investigación periodística del proyecto A dónde van los desaparecidos. 

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